El coronel Manuel Sánchez Corbí ostenta el mando de la Unidad Central Operativa (UCO), por lo que en estos momentos es el principal responsable de la unidad operativa de la Guardia Civil que, por su sobresaliente trabajo policial de investigación, se ha constituido en un instrumento esencial en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado en nuestro país.

Antes de asumir esta responsabilidad y durante nada menos que 25 largos años fue uno de los principales mandos operativos de la Guardia Civil en la lucha antiterrorista, tarea que desarrolló en la unidad de servicios especiales de este cuerpo armado. Fueron años que vivió desde el principio hasta el final junto a sus compañeros en el País Vasco, es decir, en la primera línea de contención y de defensa de los ciudadanos españoles frente al terror, dirigiendo las operaciones policiales contra las acciones terroristas de ETA e investigando para apresar tanto a los terroristas que dirigían la banda como a los que ejecutaban los atentados.

Por su difícil y peligroso trabajo durante todos aquellos años, en el que estaba incluida la responsabilidad de realizar las tareas de coordinación entre los cuerpos de seguridad españoles y franceses, fue condecorado con la Legión de Honor el 16 de septiembre de 2015, la más alta condecoración que otorga el Estado francés.

Sin caer en la tentación de preguntarle sobre las últimas investigaciones de la UCO que están posibilitando la actuación judicial contra diferentes tramas de corrupción en nuestro país, asunto sobre el que el coronel mantiene de forma rigurosa la reserva que dicho trabajo requiere, en esta entrevista le preguntamos sobre su experiencia acumulada en el mando operativo de la lucha antiterrorista que, finalmente, supuso la importantísima derrota policial de la banda terrorista ETA.

Destacaría la soledad y casi abandono que rodeaba a la vida de los guardias civiles en los cuarteles del País Vasco durante demasiados años

A lo largo de los muchos años que ha actuado el terrorismo de ETA contra la democracia española usted ha sido una de las personas que más tiempo ha permanecido en la primera línea de la acción policial directa contra la banda. Estoy seguro de que ha tenido que ser tremendamente amargo ver caer asesinados tantos de sus propios compañeros pertenecientes a los cuerpos y fuerzas de seguridad. ¿Qué es lo que destacaría de todo lo vivido para expresar lo duro que ha sido esta lucha?   Quizás la soledad y casi abandono que rodeaba a la vida de los guardias civiles en los cuarteles del País Vasco durante demasiados años. Nos mataban y casi nos avergonzábamos por ello y teníamos que pedir perdón porque “algo habríamos hecho” para merecer ese castigo. Estábamos solos y desarrollamos un instinto de supervivencia que se sustentaba en el compañerismo y la solidaridad ante el dolor, e hicimos de la lucha contra los etarras algo casi personal: o ellos o nosotros. Y nos pusimos a trabajar, día y noche, y a hacer de un oficio como otro cualquiera un modo de vida.

No cabe duda de que siempre es extraordinariamente difícil para cualquier Estado democrático enfrentarse a un grupo terrorista, pero ¿cómo valoraría usted la dificultad añadida que en el caso de ETA ha supuesto el importante apoyo social y político con el que durante tantos años ha contado la banda en el País Vasco? La voz de los terroristas, un gran altavoz que todo lo magnificaba, eso representaba el apoyo social y político de los simpatizantes de ETA. Y esa fuerza se colaba en todos los aspectos de la vida social y política del País Vasco. Todo lo anegaba. Multiplicó la fuerza real de ETA por mil. ETA y su entorno político y social se retroalimentaron, siempre bajo la dirección de la banda terrorista. Ese entorno se aprovechó de los beneficios de la democracia para luchar contra ella, hasta que el Estado de Derecho reaccionó (hacía el año 2000 como fecha referencia) y se dejaron atrás miedos y complejos para “ir a por todo terrorista” con la fuerza de la ley. Ahí se subió un peldaño muy importante para llegar a donde hoy estamos.

¿No cree usted que el terrorismo etarra hubiese durado menos años si hubieran sido muchos más los responsables políticos con un discurso a la ciudadanía más claro para confrontar con el ideario político que sostiene los postulados y los propósitos nacionalistas?  Sin ninguna duda. Cuánto menos se hubiera movido el árbol, menos nueces hubiesen caído.

La cara de José Antonio era la de un náufrago con la mirada perdida del que no entiende nada

Una de las operaciones que usted dirigió sobre el terreno como principal mando operativo de la guardia civil culminó con la detención de 4 terroristas y la feliz liberación de José Antonio Ortega Lara tras 532 días de secuestro en condiciones infrahumanas. Sin duda fue uno de los atentados de ETA que por su extrema crueldad mayor conmoción causó en la ciudadanía. ¿Qué detalles sobre aquella operación nos puede revelar hoy en día con la banda terrorista neutralizada?  Mucho se ha contado de esa investigación; alguno de los presentes incluso ha desvirtuado detalles para apuntarse medallas que no le correspondían (libro biográfico del ex Juez Garzón). Me quedo con el trabajo durante meses de mis compañeros del injustamente denostado Cuartel de Intxaurrondo: no aparecía la pista buena pero trabajaron durante meses con una fe inquebrantable. Pocos servicios de investigación extranjeros estaban a ese nivel de trabajo profesional y meticuloso. Recuerdo también las primeras horas de registro, muchos guardias civiles impacientes buscando en una nave llena de maquinaria y cachivaches, y una cocina con platos amontonados en el fregadero que indicaban que ahí había vida. Que Ortega Lara estaba ahí, tenía que estar ahí. Y para finalizar una escena de contrastes: la euforia, algarabía y gritos al abrirse la entrada al zulo que dio paso al silencio sepulcral cuando apareció por ahí la cara de José Antonio, un rostro que nada tenía que ver con el de las fotos que teníamos grabadas en nuestras mentes, un náufrago con la mirada perdida del que no entiende nada. Del que lleva más de 500 días en otro mundo y regresa sin esperarlo ni creérselo a este.

Sin la ayuda de Francia no habríamos acabado con ETA

Durante años usted ha sido el principal responsable policial español en la coordinación de la lucha antiterrorista con los cuerpos de seguridad franceses. ¿Qué importancia le da a que en un determinado momento Francia decidiese iniciar esa colaboración policial para que al final se consiguiera el triunfo policial sobre los terroristas, y en qué medidas y actuaciones principales se concretó esta colaboración? ETA ha durado más de 50 años, mataba en España y vivía en Francia. Los gobernantes de este país tardaron años, demasiados, en darse cuenta que el objetivo antifranquista de ETA era solo una excusa, un engaño, para acabar con la democracia. Sobre el año 1987 reaccionaron y dejaron atrás los prejuicios, desde entonces ha sido un aliado fiel. Sin su ayuda no habríamos acabado con ETA. Su participación ha sido vital. Y la resumiría en trabajar y dejarnos trabajar junto a ellos olvidando que era otro país soberano, codo con codo, aceptando nuestras estrategias y haciéndolas suyas. Así y solo así se ha derrotado a los terroristas.

Usted es el autor del documento titulado “Cómo la Guardia Civil derrotó a ETA” en el que afirma que este cuerpo policial ha sido la pieza clave para derrotar a la banda. También señala que ETA ha sido el grupo terrorista más longevo de Europa y el mejor preparado “técnicamente”, además de contar con una numerosa masa social apoyando sus acciones. Nos puede resumir qué y cómo lo hizo la Guardia Civil para que la derrota de los terroristas fuera posible.  Primero RESISTIENDO cuando estábamos a su merced y en clara desventaja (hasta casi finales de los años ochenta), enterrando y llorando en silencio a nuestros muertos, y manteniendo la bandera de España dónde nadie nos quería, o nadie lo demostraba. Luego APRENDIENDO poco a poco a conocer al enemigo, ADAPTANDO nuestras estructuras para poder hacerle frente, CREANDO unidades allí donde teníamos carencias, y sobre todo con ESTRATEGIA encaminada a la derrota final de ETA, no a éxitos parciales.

Aunque ETA haya dejado de asesinar desde 2010 y ahora publicite una entrega de armas, en la medida que los terroristas siguen recibiendo homenajes cuando regresan a sus municipios y no les ha hecho falta una condena del terror practicado para seguir haciendo política desde las instituciones por los mismos fines, ¿no cree que, además de la injusticia para las víctimas derivada de que muchos crímenes queden impunes, también estamos aceptando un riesgo alto de que en España el terrorismo vuelva a utilizarse como instrumento político? La política, en mayúsculas o minúsculas, no es tarea de interés profesional de los guardias civiles; así llevamos desde que existimos y no nos va mal. Lo que sí es tarea nuestra, y de toda la sociedad, cada uno en su ámbito, es poner a los terroristas en el lugar que les corresponde. Allí donde han hecho méritos para estar. Nosotros no vamos a dejar ningún espacio a la impunidad, como tampoco lo haríamos con cualquier otro delincuente con cuentas pendientes con la justicia. De hecho mis compañeros de los Servicios de Información siguen volcados buscando a los terroristas que aún no han pagado por sus crímenes, con menos presión pero con igual celo y profesionalidad.

La entrega de armas ha sido una puesta en escena teatral para dar una imagen que nada tiene que ver con la realidad

Por cierto, como experto en materia antiterrorista ¿qué opinión le merece la forma en que este pasado mes de abril se ha producido la tan publicitada entrega de armas por parte de la banda?  Un paripé. Una puesta en escena teatral para dar una imagen que nada tiene que ver con la realidad. La entrega de armas tenía poco de voluntaria (las hubiésemos localizado si es que no teníamos ya algunos zulos vigilados) y de importante (no queda nadie cualificado para utilizarlas).  Personalmente, lo que más me ha molestado es ver a los “palmeros” que sabiendo lo anterior les han aplaudido y seguido la representación por intereses particulares. Han dado protagonismo a alguien que no lo merece. Las malas conciencias de muchos…

Quizás el mérito no sea nuestro, ha sido un procedimiento largo y doloroso de aprendizaje

¿Considera que la experiencia en la lucha antiterrorista adquirida por los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado como consecuencia de la persistencia durante tantos años del terrorismo etarra está sirviendo para que haya una mayor seguridad en nuestro país con respecto al terrorismo islamista o estamos en una situación similar a la del resto de naciones europeas?  Es evidente: más de cincuenta años de sufrimiento y entrenamiento real nos han colocado en un nivel profesional que ningún otro país occidental tiene. Hemos aprendido a base de muertos. Y tenemos unos métodos y procedimientos de prevención e investigación ejemplares en todo el mundo. Quizás el mérito no sea nuestro, ha sido un procedimiento largo y doloroso de aprendizaje. Pero estamos ahí, y ahora nos aprovechamos de nuestra posición a nivel de lucha contra el terrorismo. Aunque nadie sea infalible.

Ya hemos dicho al principio que esta entrevista trataba sobre su experiencia como mando policial sobre el terreno en la lucha antiterrorista, pero para finalizarla permítanos simplemente preguntarle qué tal lleva su responsabilidad actual al frente de la Unidad Central Operativa (UCO) dedicada a la investigación y persecución de las formas más graves de delincuencia y crimen organizado. Derrotada ETA, y con un terrorismo yihadista más indeterminado, la amenaza más grave para la sociedad española es la delincuencia grave y el crimen organizado en todas sus facetas. La responsabilidad no es menor que antes. El trabajo es igual de apasionante. Antes eran delincuentes con capucha, ahora de cuello blanco, planeadoras por el Estrecho, asesinatos por ajustes de cuentas, ocultos en la Red o expoliando tesoros arqueológicos. Al fin y al cabo, gente mala para la paz y convivencia de los ciudadanos.

 

Profesor jubilado y ciudadano comprometido - Cofundador de Basta Ya y UPyD - Diputado en la Asamblea de Madrid entre 2011 y 2015