Isidre March es catedrático de Organización de Empresas y director del Máster Universitario en Creación y Gestión de Empresas Innovadoras de la Universidad de Valencia. También es miembro electo del Consell Valencià de la Innovació. Ha visitado Silicon Valley y, con su estancia en Universidad de California, Berkeley, en 2014 y 2015, cuenta con una perspectiva global que le permite valorar el papel de las start-ups en la sociedad actual.

Hoy hemos conversado con Isidre sobre su novela empresarial Elegidos o Atrapados, en torno al ecosistema emprendedor y con la importancia de impulsar la innovación en el sistema educativo como idea de fondo.

Parece ser que la transformación digital lo impregna todo. ¿Es posible innovar al margen de la digitalización o necesariamente la innovación se fundamenta en las nuevas tecnologías?  Prefiero el término conectividad más que digitalización, porque es precisamente la facilidad de conexión a nivel personal y también material lo que constituye el principal avance en que se materializa la nueva era digital.

La digitalización-conectividad resulta hoy en día irrenunciable y las empresas están apostando fuertemente por ella, lo cual es positivo. De hecho, en el estudio Innovación y desempeño económico en la empresa Valenciana descubrimos que las empresas con mayor grado de digitalización, principalmente a través de su website y de las redes sociales, se mostraban más proactivas ante la innovación. También solían mostrar mayor tamaño y disfrutar de una rentabilidad más elevada.

La prioridad asignada a las tecnologías digitales sí está mermando o ralentizando las posibilidades de innovación en otros ámbitos tecnológicos

En mi opinión, la prioridad asignada a las tecnologías digitales sí está mermando o ralentizando las posibilidades de innovación en otros ámbitos tecnológicos, incluso en determinados sectores de tecnología punta. Me refiero a nanotecnología, robótica, nuevos materiales, aeroespacial o incluso la inteligencia artificial. Y por supuesto, es posible y recomendable innovar en ámbitos no tecnológicos. En la estrategia competitiva de la empresa, en los modelos de negocio, en los formatos comerciales, o en aspectos organizativos y de gestión que potencien la creatividad y la generación de conocimiento y su aprovechamiento. También puede reportar ventajas innovar en el estilo directivo y en los métodos de motivación de los recursos humanos.

¿Qué le dirías a un empresario Pyme que desea innovar pero que siente que financieramente no puede asumir las inversiones y dotación de recursos necesarios?  Las Pymes deberían reforzar su nivel de cooperación con otros agentes para innovar, especialmente con los agentes de investigación y con otras empresas con activos complementarios y objetivos confluyentes. También es relevante evitar el efecto paralizante de los obstáculos a la innovación y, para ello, hay que convencer a sus directivos de que aboguen por estrategias más ofensivas y se animen, junto a otros partners, a implicarse en el desarrollo de innovaciones con amplia novedad e impacto potencial considerable en el mercado.

Las empresas que desean ser innovadoras deben emprender, experimentar, buscar nuevos mercados… Hoy en día la innovación es multicanal y abierta, y propongo utilizar todas o la mayoría de modalidades de forma inteligente y cooperar con agentes del entorno, para maximizar sus opciones de éxito.

Las innovaciones de carácter estratégico, organizativas y de gestión son facilitadoras e impulsoras de la innovación en producto, servicio o proceso productivo

Por una parte, las innovaciones de carácter estratégico, organizativas y de gestión son facilitadoras e impulsoras de la innovación en producto, servicio o proceso productivo, que son en última instancia los formatos en que se materializa la innovación.  Las empresas deben emprender y probar en busca de soluciones ventajosas, con más valor para el cliente y que superen y dejen obsoletas las propuestas de los competidores. Las innovaciones en marketing y en modelo de negocio tienen como objetivo llegar más rápido al cliente, convencerle, encontrar nuevas fuentes de ingresos y sacarle rendimiento a la inversión realizada.

La búsqueda de nuevos mercados es casi una obligación para la empresa que se esfuerza por innovar si quiere sacar todo el provecho y rendimiento posible a su inversión en innovación. Para lograrlo, conviene apostar por el desarrollo de innovaciones con amplia novedad y elevado impacto potencial en el mercado.

Ese impulso hacia la innovación puede deberse a una motivación defensiva frente a la competencia o a una búsqueda proactiva de nuevos mercados y de mejoras competitivas que permitan consolidar y ampliar la cuota de mercado. En tu estudio “Innovación y desempeño económico en la empresa Valenciana” de 2016 que has mencionado, encontrabas el predominio de un tipo de innovación que podríamos llamar de baja intensidad. ¿Podrías explicar las implicaciones de este hallazgo y si resultan extrapolables al conjunto del Estado español? Esta constatación de nuestro estudio responde en parte al hecho de que la innovación se ha convertido en un contenedor demasiado amplio y heterogéneo en el que cabe prácticamente todo.  Creo que ha llegado el momento de plantear una revisión del término que reconozca su complejidad y atienda a sus diversas facetas, diferentes niveles y finalidades. Las innovaciones de nuestro tejido productivo son mayoritariamente incrementales y de impacto limitado, lo que podemos denominar innovación de baja intensidad.

Este sesgo hacia una innovación de perfil bajo podría estar correlacionado con la escasa presencia de sectores y empresas punteras tecnológicamente, pero también se debe en buena parte a la decisión deliberada de las propias empresas de apostar por proyectos de innovación con menor grado de riesgo e incertidumbre. El resultado final son innovaciones con escaso impacto y cuya contribución a la mejora competitiva de la empresa es limitada.

Esta situación que hemos descubierto en el tejido empresarial valenciano es altamente extrapolable al conjunto del estado español.

Uno de los principales hallazgos del estudio consiste en haber identificado los factores que acompañan a las empresas que más innovan y logran obtener mayor provecho de sus innovaciones

Uno de los principales hallazgos del estudio consiste en haber identificado los factores que acompañan a las empresas que más innovan y logran obtener mayor provecho de sus innovaciones. Estos factores son claramente tres: el tamaño o dimensión empresarial, la propensión exportadora y el grado de digitalización. Por tanto, en aquellas regiones con mayor predominio de empresas que cumplan estos 3 parámetros, será más factible que el peso de la innovación de baja intensidad sea menor y que, por el contrario, saquen más rendimiento económico a su esfuerzo por innovar.

Siguiendo con tu trabajo sobre innovación en la empresa valenciana, señalabas que los directivos tienden a sobreestimar la capacidad de innovación de sus empresas. ¿Un problema de autoestima… o de ego? No es que sobreestimen la innovación de sus empresas, sino que emplean el término innovación con demasiada alegría y celeridad, porque se ha producido una especie de banalización del término innovación y su uso se ha generalizado en exceso.

El término innovación debería acotarse y desagregarse en distintas modalidades, claras y fáciles de identificar por los empresarios

Por ello, considero necesario poner orden y fijar un nivel jerárquico para los distintos tipos de innovación según su grado de radicalidad y en función del potencial impacto que pueden tener sobre los mercados. Como decía antes, el término innovación debería acotarse y desagregarse en distintas modalidades, claras y fáciles de identificar por los empresarios. De esta forma, todos los agentes, desde la propia empresa hasta los clientes y los proveedores conocerían de antemano el grado de innovación adscrito a un producto o proceso calificado como novedoso.

Decía Enrique Fuentes Quintana que el empresariado se dejó jirones de su prestigio en la creación de fortunas fáciles basadas en la especulación. Las redes clientelares y la corrupción asociada han mermado la imagen del empresario en la sociedad. ¿Consideras que el emprendimiento forma parte de una estrategia impulsada para limpiar el concepto de empresario? Algunas pautas de comportamiento típicas del empresario tradicional español están muy enraizadas y son difíciles de erradicar. Cierto que con la crisis algunas se han atenuado, pero otras siguen bien vigentes. En mi novela dedico una sección a diseccionar las rémoras que persisten y las dificultades para salir de esa zona de confort.

Isidre March 2 - Vanessa Roger y Fernando Castelló

El concepto emprendedor con más glamour es el asociado a la creación de start-ups, con fundadores que responden al perfil de joven preparado, con creatividad, ambición y empuje. Las connotaciones positivas y hasta simpáticas del fenómeno start-up no se han trasladado al concepto de “empresario”, que sigue más próximo al estereotipo que dibujo en mi novela.

Y el otro emprendimiento por necesidad, con poca creatividad y escasa o nula innovación, se corresponde más con la figura del autónomo que abre un bar o una tienda, un modelo con dificultades por la escasa preparación y experiencia que suele acompañar a estos emprendedores.

Ya que has mencionado Elegidos o Atrapados, y sin ánimo de hacer spoiler, en la novela desgranas una trama que muestra realidades que nunca hubiésemos imaginado ni en el mundo de las start-ups ni en el de las grandes empresas. Elegidos o Atrapados es una novela-thriller empresarial ambientado entre España y Silicon Valley, con una trama de ficción repleta de intriga y con la particularidad de que son mujeres las que se sitúan en el cénit del poder.

He tratado de crear una historia de lectura fácil, sugerente y entretenida que aportará al lector una visión nueva, fresca y crítica sobre los directivos de grandes compañías

Está escrito en un formato innovador que combina la novela de ficción con el ensayo empresarial. He tratado de crear una historia de lectura fácil, sugerente y entretenida que aportará al lector una visión nueva, fresca y crítica sobre los directivos de grandes compañías, los jóvenes emprendedores, los inversores de capital riesgo, la esencia de Silicon Valley o la gestión de las start-ups. Las conversaciones entre los personajes cubren una amplia variedad de contenidos del máximo interés para cualquier lector con inquietudes empresariales, ya sean emprendedores o directivos, o aspirantes a serlo algún día.

¿Es tu novela un vehículo de divulgación adecuado incluso para jóvenes lectores?Efectivamente. Los destinatarios prioritarios de la novela son los jóvenes con espíritu emprendedor o con aspiraciones directivas, y en general personas relacionadas con el ámbito de la gestión empresarial. No obstante, por su carácter transversal y fácil lectura, interesará también a un público más generalista. De hecho, los testimonios de los primeros lectores destacan sobretodo la parte novelada.

Desde tu trabajo como miembro electo del Consell Valencià de la Innovació, ¿qué consideras que deben aprender las empresas de las start-ups, en particular, en lo referido a agilidad en el diseño y pivotación de modelos de negocio? Propongo que el empresario incorpore algunos valores y prioridades típicas de los emprendedores, como la agilidad, capacidad para renovarse y adaptarse a los cambios, voluntad de crecer, innovar y abrirse a nuevos mercados.

También sería positivo que mostraran mayor aperturismo a incorporar jóvenes con talento a sus equipos directivos, capaces de aportar una visión más abierta y orientada a los mercados internacionales.

¿Es quizá por ello por lo que la tendencia de aceleradoras parece volverse ahora vertical y comienza a alinearse industrias preexistentes, buscando sinergias de desarrollo e innovación? Tras mi estancia en Silicon Valley en 2014 vi claro que el futuro de las aceleradoras pasaba por un modelo con participación o patrocinio de grandes compañías, lo que se conoce como aceleradoras corporativas.

Las start-ups y con ellas las aceleradoras pueden resultar de utilidad para promover innovaciones de mayor calado en industrias tradicionales, buscando el desarrollo de sinergias mutuamente beneficiosas. Lo que propongo es combinar la capacidad inversora y posición de mercado de las empresas consolidadas con las ventajas intrínsecas del formato “start-up”, como su agilidad y adaptabilidad a los cambios.

Este modelo “sinergia” apuesta por una cooperación efectiva y fructífera entre Centros de Investigación, start-ups, spin-offs y empresas tractoras y referentes en su segmento de actividad, ya sea por medio de programas de aceleración o mediante convocatorias tipo “reto” u otros formatos.

Coméntanos los 3 rasgos que funcionan en Sillicon Valley y no funcionan en España.  Son muchos y variados, pero por destacar algunos mencionaría en primer lugar el hecho de dar oportunidades a todos, sin fijarse de donde vienen y quién los avala. También el hecho de repartir y compartir con otros agentes: empleados, agentes de marketing, mentores… Y, por último, enfocarse realmente en el valor y mayor contenido innovador.

¿Con la recuperación económica las administraciones públicas comienzan a dejar de lado la moda emprendedora? El foco en promover vocaciones emprendedoras ha tenido connotaciones oportunistas y no ha venido acompañada de medidas de impulso a la formación, desarrollo de competencias en los jóvenes con inquietudes emprendedoras ni tampoco ha incidido en fomentar la construcción de un ecosistema emprendedor más abierto, integrado y profesionalizado. Las administraciones y las fundaciones de apoyo al emprendedor se han enfocado más hacia los concursos, convocatorias de premios, organización de encuentros y “summits” tipo “Día del Emprendedor”, lo cual está bien, pero resulta insuficiente.

Echo en falta un papel más activo en la ordenación del ecosistema por medio de la creación de un mapa con los stakeholders del emprendimiento y en promover sinergias y comunicación más activa entre ellos.

¿El ecosistema emprendedor es endogámico en España? En parte sí. Si has sido un emprendedor de éxito o te relacionas con ellos y te has ganado su confianza, será más fácil abrir puertas. Aceleradoras, inversores, acudirán mucho más fácilmente si el emprendedor cuenta con la recomendación de algunos valedores. Además, poseer excelentes dotes comerciales y comunicativas ayuda mucho, independientemente de que el proyecto sea más o menos viable.

Si los líderes no te consideran parte integrante del ecosistema, difícilmente te harán caso

En cambio, conozco emprendedores desesperados, con prototipos disruptivos a nivel tecnológico, con un enorme potencial y que se han quedado en el cajón porque están fuera del circuito, no encajan con el perfil típico de emprendedor o no son tan incisivos en la labor comercial. El resultado ha sido la indiferencia hacia ellos, una lástima. Si los líderes no te consideran parte integrante del ecosistema, difícilmente te harán caso.

En lo referido a las valoraciones que estamos viendo en las últimas rondas de inversión en diversas start-ups muy conocidas en el sector tech o biotech, ¿consideras que se está formando una burbuja emprendedora en España? A diferencia de lo que opinan la mayoría de gurús del emprendimiento en España, para mí el riesgo de burbuja en nuestro país se encuentra más en la fase semilla, en las primeras rondas de inversión. A las start-ups del circuito, con los beneficios que ello conlleva, el ecosistema les ha incitado a inflar su valoración, incluso con proyectos en etapas muy tempranas y con prototipos alejados de ser realmente funcionales. El resultado son start-ups que al año de crearse solicitan una ronda de inversión de 300.000 Euros con una valoración que supera el millón de Euros. Habría que replantearse si proyectos así son viables y merecen esa valoración tan alta. La mayoría acreditan un volumen de tráfico creciente en forma de usuarios no pagadores pero sus cifras de facturación suelen ser promesas a futuro más que una capacidad real para generar por ellas mismas los recursos necesarios para sostenerse y crecer.

¿Qué recomendaciones harías a un emprendedor que desea implantar su proyecto en la Bay Area? Puedo adelantar que acudir a la Bay Area sólo tiene sentido cuando ya se posee un producto, plataforma o servicio prácticamente acabado y listo para mostrar y colocar en Estados Unidos. Para ello, es necesario contar con suficiente músculo financiero para aguantar al menos un año porque los resultados en forma de ronda de inversión o de facturación no llegarán antes.

Con el sistema de reparto actual de nuestro sistema de pensiones, quizá quienes pagarán nuestras jubilaciones sean los emprendedores que aún deben crear sus empresas a lo largo de los próximos 15 o 20 años. ¿Qué nivel de proactividad e innovación intuyes entre los alumnos que cursan actualmente primaria, secundaria o bachillerato? Nuestra riqueza futura depende de los nuevos emprendedores, pero también de la conservación y crecimiento de las empresas que ahora tenemos. Debemos apuntalar y hacer más grandes y competitivas las empresas que componen el tejido productivo actual porque difícilmente lograremos los hitos de USA, con un elevado porcentaje del empleo total generado por compañías start-ups nacientes y en consolidación (las scale-up).

El nivel de proactividad hay que inculcarlo desde edad temprana y preservarlo

El nivel de proactividad hay que inculcarlo desde edad temprana y preservarlo, para que los jóvenes lo mantengan a medida que se hagan mayores. En los alumnos de Universidad observo una mejora paulatina en su capacidad de iniciativa propia y determinación, aunque comparado con otros países, seguimos por detrás.

¿Cómo crees que debería estimularse el espíritu emprendedor e innovador a lo largo del sistema educativo? Propongo trabajar, desarrollar y reforzar una serie de habilidades que considero básicas para emprender e innovar. Mi lista se compone de las siguientes: inteligencia emocional, habilidades sociales, analíticas, comunicativas, objetividad, visión estratégica, creatividad y aperturismo, liderazgo motivador, delegar responsabilidades.

Cuando los alumnos me preguntan qué se necesita para enfrentarse a los retos de ser emprendedor les digo que se deben hacer notar, reforzar su autoestima, desactivar sus miedos, salir de la zona de confort, buscar fuentes de inspiración, y, sobre todo, trabajar duro, con entusiasmo y aprender de los errores en lugar de frustrarse por ellos.

¿Y en sus etapas iniciales, en infantil o en primaria? También se puede inculcar o, mejor dicho, preservar su curiosidad y capacidad creativa e imaginativa innata. Propongo plantear juegos de creatividad, improvisación, observación, en los que de forma amena hagan crecer su asertividad y habilidades comunicativas, de liderazgo, de trabajo en equipo, y también animarles a que tomen la iniciativa y observen con atención el entorno, una habilidad esencial para identificar más adelante oportunidades latentes o poco evidentes.