Goya no inclusivos - David Hernández

La sociedad actual ha avanzado y ese progreso nos lleva a una España más plural y diversa. Nos encontramos con personas afrodescendientes, de rasgos orientales y latinos en nuestro día a día totalmente integradas. Si cuando vamos a una tienda de lujo nos atiende una persona de ojos rasgados, si el mensajero que nos trae el paquete de Amazon es latino o cuando llamamos al Samur viene a socorrernos una mujer negra, ¿por qué eso no se refleja en el cine? Ése es uno de los grandes problemas del sector en España y por el que han surgido movimientos como las asociaciones Limbo Producciones y The Black View.

Un mosaico de 32 caras blancas en la lista de las nominaciones a mejores interpretaciones y direcciones

Ya han salido a la luz las candidaturas a los Premios Goya 2018 y lo que vemos es un mosaico de 32 caras blancas en la lista de las nominaciones a mejores interpretaciones y direcciones. Sólo un perfil con rasgos latinos, la de la actriz mexicana Adriana Paz. No hay intérpretes negros ni de origen asiático. Aunque nos encontramos con dos actores internacionales de renombre, los británicos Emily Mortimer y Bill Nighy, por sus papeles en ‘La librería’ de Isabel Coixet, rodada en inglés en Reino Unido.

Si nos venden que vivimos en una sociedad abierta, plural y multicultural, ¿por qué no se refleja en el cine?

Es probable que no haya ningún personaje afrodescendiente, latino, hindú o asiático destacable y merecedor del Goya en esta próxima edición. Entonces, lo que debemos preguntarnos es ¿por qué? Si nos venden que vivimos en una sociedad abierta, plural y multicultural, ¿por qué no se refleja en el cine? ¿Por qué la integración no se visibiliza en la pantalla?

A lo largo de los últimos 5 años, hemos visto cómo el cine y la televisión han comenzado a apostar por producciones inclusivas, pero de un modo muy paulatino. Tenemos pocos ejemplos en series de televisión como ‘Vis a vis’ o ‘Vergüenza’. Luego hay otras como ‘Mar de plástico’, que denunciaba el racismo en España, que pretendía dar trabajo a actores negros y reflejar un problema que otras producciones no se atrevieron a tratar, pero en la que los personajes afrodescendientes eran inmigrantes en situación irregular. No había un médico negro o un camarero magrebí. Solamente agricultores extranjeros simpapeles. Algo similar ocurrió con una gran producción cinematográfica: ‘Palmeras en la nieve’. Un largometraje que sirvió como plataforma para darse a conocer a muchos actores españoles afrodescendientes, pero que únicamente interpretaban papeles de negros. Y eso es lo que reivindican, que los negros no son sólo negros. No quieren tener acceso únicamente en papeles en los que el color de la piel sea imprescindible. También quieren ser científicos, policías o superhéroes.

Los artistas afrodescendientes aún no han conseguido hacerse hueco en el cine español. No solamente frente a la cámara. Y no es que no haya directores ni guionistas negros en España. En Limbo Producciones nos demuestran que sí. Además, son conscientes de que las historias con personajes multiétnicos tienen un carácter más internacional y son más exportables. En estos momentos, la organización se encuentra inmersa en el rodaje del cortometraje ‘Coincidencias’. Los actores Mikeka, Fernando Urbelua, Gabriel Fabian, Rui F. Mun de Sousa y la promesa de la selección británica de basket paraolímpico David Batista se ponen bajo las directrices de Michael Batista en una historia real. Una producción que rinde homenaje a todas las personas que luchan o han luchado contra el cáncer, a las que han sobrevivido y también a quienes no han conseguido superarlo.

Hace una década, Santiago Zannou, integrante de The Black View, se llevó el Goya a mejor director novel por ‘El truco del manco’

Hace una década, Santiago Zannou, integrante de The Black View, se llevó el Goya a mejor director novel por ‘El truco del manco’. Años después, otra de sus obras, ‘Alacrán enamorado’, logró 4 nominaciones. Desde entonces, ningún artista afrodescendiente había tenido presencia en la fiesta del cine español fuera del patio de butacas, hasta que, en la pasada edición, gracias a los nuevos movimientos que están surgiendo, lograron que el cineasta subiera a presentar uno de los premios.

Llama la atención que esto esté ocurriendo en uno de los sectores que más protesta

Aunque se van dando algunos avances, seguimos a años luz de países como Estados Unidos o Reino Unido, donde se exige un cupo de actores multiétnicos en cada producción. Llama la atención que esto esté ocurriendo en uno de los sectores que más protesta. La gala de los Goya fue fundamental en el movimiento que se generó contra la guerra de Iraq y ha sido utilizada en numerosas ocasiones para reivindicar derechos sociales. Es muy bonito estar en la primera línea de las manifestaciones y llenarnos la boca hablando de igualdad, pero, si después no trabajamos para cambiar la situación del cine, de nada sirve.