Un mundo Okupa - Alberto Serrano

Sobre el mundo Okupa observo como mucha gente opina, con más o menos fundamento, desde posiciones muy ideologizadas. Es una materia en la que estuve trabajando algunos años en Instituciones Públicas y pienso que puedo aportar alguna breve reflexión ajena al mundo polarizado del partidismo político, que sólo percibe blancos y negros. Con su permiso, procedo con mi gris particular:

En España vivimos un fenómeno que podemos calificar de industrialización del fenómeno okupa, y ello es debido a un elemental principio económico: es un negocio rentable

Los desapoderamientos de viviendas ajenas siempre han existido y existirán, pero en España vivimos un fenómeno que podemos calificar de industrialización del fenómeno okupa, y ello es debido a un elemental principio económico: es un negocio rentable. Okupar y desokupar una vivienda sale gratis para ciudadanos en situación de necesidad, y teniendo en cuenta la lentitud de los procedimientos judiciales, si consiguen acceder a una vivienda hasta que los desalojen Sus Señorías del poder judicial, eso que se llevan.

Además, hay que tener en cuenta que, desgraciadamente, hay muchas personas y familias con necesidad de vivienda a las que les resulta imposible de acceder al mercado privado y las Administraciones Públicas tampoco les dan una solución inmediata, por lo que en este caldo de cultivo surgen mafias que operan como estraperlistas modernos, de tal manera que por un precio módico facilitan todo el operativo de localizar viviendas vacías, entrar en las mismas y cambiar las llaves, y todo el asesoramiento legal preciso para resistir en dicha vivienda durante el mayor tiempo posible.

Los datos son concluyentes en orden a que existe un plan inteligente de okupación

Los datos son concluyentes en orden a que existe un plan inteligente de okupación. Así, lo preferible es okupar viviendas de propietarios por definición algo pasotas y desbordados con el fenómeno, ya que son los que con menos diligencia proceden a activar la acción de la justicia. En este sentido, los últimos datos que hemos conocido de viviendas okupadas en Madrid (casi 4.000) son demoledores: la mayoría pertenecen a entidades bancarias (1.345), sociedades públicas (1.253), sociedades mercantiles (709), y sólo a particulares (621). En cuanto a los okupas identificados la mayoría son reincidentes.

Deseo que en un futuro se incorpore en la Constitución Española el derecho a la vivienda como un auténtico derecho (en la actualidad es un mero principio rector de la política social y económica) para las personas que se encuentre en situación de extrema necesidad, y no dependa de una voluntad política caprichosa.

Resulta un sin sentido, reconocer el derecho a la sanidad universal o a la educación a todos los ciudadanos y que luego el mismo Estado se desentienda de sus ciudadanos en un aspecto absolutamente imprescindible para la integración social, que es tener un domicilio digno

De acuerdo con el Tribunal Europeo de Derechos Humanos considero que en una sociedad democrática avanzada es incompatible con la dignidad de la persona el hecho de “vivir debajo de un puente”, especialmente en el caso de menores. Resulta un sin sentido reconocer el derecho a la sanidad universal o a la educación a todos los ciudadanos y que luego el mismo Estado se desentienda de sus ciudadanos en un aspecto absolutamente imprescindible para la integración social, que es tener un domicilio digno. En la actualidad, no se regula de ninguna manera de forma unitaria en España el derecho a la vivienda y su solución se encomienda a lo que tengan a bien conceder de manera graciosa los distintos Ayuntamientos y Comunidades Autónomas.  Así, por ejemplo, el Ayuntamiento de Madrid de la Sra. Carmena en lo que va de gobierno: un año anuncia que dispone de 4000 viviendas sociales, otro año que se construirán (lo último, según noticia de 27 de febrero que se licitarán), y al paso que vamos, supongo se incorporará como programa electoral para las siguientes comicios.

Como hemos afirmado, y todos conocen, las normas que protegen la propiedad y demás derechos sobre la cosas frente a una okupación son abiertamente ineficaces, y de ello se aprovechan los profesionales de este negocio, haciendo pasar a los legítimos titulares un auténtico calvario de abogados, jueces, para poder hacer valer sus derechos tan solemnemente proclamados. Ante esta situación tan clamorosamente injusta, la explicación que le veo es una de dos, o quizá una combinación de las dos. Ustedes cogerán la justificación que más les convenza.

La primera explicación muy simple y se basa en el hecho cierto de que la clase política en general es penosa, y en este sentido no se preocupan de los problemas sociales, son inútiles e insensibles, y demás apelativos cariñosos conocidos.

La segunda explicación es más sibilina, y es que la okupación se ha convertido en un auténtico negocio parasitario típico de España, no sólo para los okupas.

Me explico, se ha convertido en un problema algo que no debería serlo si hubiera una legislación adecuado. Pero eso sí, tiene fácil solución si se abona una pequeña cuota a una empresa adecuada. En efecto, si seguimos la máxima romana del qui provis podemos concluir que los grandes beneficiados de los okupas son las empresas de seguridad, uno de los grandes lobbies de este país.

Así, tradicionalmente sólo las personas que tenían mansiones o grandes propiedades tenían la necesidad de protegerse de este tipo de agresiones y en la actualidad vemos que en cualquier barrio modesto o piso pequeño de playa, los particulares instalan una alarma a un precio asequible porque ciertamente les compensa. Así que la mayoría de los ciudadanos termina pasando por el aro especialmente en segundas residencias, y el lobby tan feliz.

Finalmente quiero dejar constancia de mis modestas soluciones que entiendo sellarían los huecos jurídicos sobre los crece este negocio tan rentable económicamente; serían las siguientes:

1.- Estamos ante un problema de derecho procesal, provocado por la parsimonia de los procedimientos que se arbitran para recuperar la posesión de los bienes indebidamente perdida. Es preciso reformar la ley de enjuiciamiento civil para establecer auténticos procesos sumarios que corten de raíz este negocio.

2.- Hay que luchar contra las mafias okupas, con una modificación del código penal en tal sentido. Los mafiosos del negocio, que trafican con la necesidad de los seres humanos deben ser perseguidos, ya que en la actualidad se encuentra totalmente impunes, si bien es imprescindible que a los ciudadanos en situación de necesidad se les atribuya un auténtico derecho subjetivo a la adjudicación de una vivienda pública.

3.- Hay que activar la actuación de las Administraciones Públicas, especialmente la municipal, en relación con el fenómeno de la Okupación, ya que hasta la fecha se está vendiendo como un problema exclusivamente privado, cuando a mi juicio tiene una dimensión que desborda este ámbito. Habría que reformar la ley de bases de régimen local y la ley reguladora de la jurisdicción contenciosa administrativa.

4.- Hay que exigir a determinados propietarios pasivos (como entidades financieras y la propia Administración) que igual que se les imponen obligaciones legales de adecuar su propiedad a las condiciones legales de seguridad, salubridad, accesibilidad universal, ornato, etc., también se le exija otras obligaciones en relación con el ejercicio de acciones respeto de sus inquilinos o okupantes que generen problemas de convivencia a sus vecinos. A tal efecto bien vendría una reforma de la ley de propiedad horizontal y la normativa del suelo.

Si elasterisco.es me lo permite, ampliaré esta información en sucesivos artículos. Hasta entonces, un consejo: ¡cierren bien su puerta!