Almacén de gas Castor - Alfonso Sopeña

Han pasado casi cinco años y ya se dispone del informe final elaborado por los mejores técnicos y expertos del Massachusetts Institute of Technology y de la Universidad de Harvard, sobre lo que, con toda probabilidad, provocó la sismicidad inducida y los terremotos que sacudieron en 2012 y 2013 la costa mediterránea de Castellón. Se atribuyeron entonces a las operaciones en el almacén geológico de gas Castor y, ahora, los informes científicos y tecnológicos lo confirman. El proyecto de este almacén subterráneo pretendía aprovechar el antiguo yacimiento de petróleo de Amposta que, situado en el mar a unos 20 kilómetros de la costa castellonense, se agotó a finales de la década de los años 80 del pasado siglo.

LA POLÍTICA

José Luis Rodríguez Zapatero autorizó la concesión de la explotación para el almacenamiento de gas natural siendo Ministro de Industria Miguel Sebastián

Con respecto a las actuaciones políticas en este desafortunado y costoso asunto, lo primero que debe recordarse es que la autorización del proyecto Castor se debe al PSOE. José Luis Rodríguez Zapatero, “el peor presidente del Gobierno”, en palabras de Rosa Díez, que ha tenido España desde la vuelta a democracia, autorizó la concesión de la explotación para el almacenamiento de gas natural por el Real Decreto 855/2008 de 16 de mayo de 2008, siendo Ministro de Industria Miguel Sebastián, “el iluminado” que repartió millones de bombillas de bajo consumo.

El Castor era el primer almacenamiento geológico de gas con derecho a indemnización

Con respecto a reales decretos anteriores como los del almacén subterráneo Gaviota (Bilbao) o el de Yela (Guadalajara), el Gobierno introdujo una modificación relevante en el artículo 14. Como ya dije en su día y como señaló, por ejemplo, La Vanguardia, el Castor era el primer almacenamiento geológico de gas con derecho a indemnización, incluso en el caso de que se denunciara algún tipo de negligencia cometido por la empresa concesionaria. La comparación de la última parte del artículo 14 de los RRDDL muestra las modificaciones que han obligado después al Estado, es decir al contribuyente español, a pagar una indemnización a la empresa propietaria de Castor cifrada, en un principio, en 1.350,7 millones de euros. Por cierto, sorprendió la rapidez con la que el Gobierno de Mariano Rajoy abonó la indemnización a la empresa Escal UGS S.L., titular del almacén de gas y que controla en un 66,7% el Grupo Actividades de Construcción y Servicios (ACS), cuyo presidente y consejero delegado es Florentino Pérez. Las consecuencias económicas son evidentes y queda para los juristas especializados analizar las razones por las que el Gobierno de Zapatero introdujo las modificaciones en el texto del mencionado artículo 14 del RDL:

Concesión del Almacén Yela. REAL DECRETO 1061/2007.  Artículo 14. Extinción …/… En caso de caducidad o extinción de la concesión se compensará a la empresa concesionaria por el valor neto contable de su inmovilizado siempre que las instalaciones de almacenamiento continúen operativas y que no se realice el desmantelamiento de las mismas. Lo anterior no será de aplicación en caso de dolo o negligencia imputable a la empresa concesionaria.

Concesión del Almacén Castor. REAL DECRETO 855/2008.  Artículo 14. Extinción …/… En caso de caducidad o extinción de la concesión, las instalaciones revertirán al Estado. En tal caso, y para asegurar la recuperación de la inversión realizada por los titulares, en coherencia con lo establecido en el artículo 92.1.a) de la Ley 34/1998, de 7 de octubre, del Sector de Hidrocarburos se compensará a la empresa concesionaria por el valor neto contable de las instalaciones afectas al almacenamiento subterráneo siempre que estas continúen operativas. Lo anterior no será de aplicación en caso de dolo o negligencia imputable a la empresa concesionaria, en cuyo caso la compensación se limitará al valor residual de las instalaciones, sin perjuicio de otras responsabilidades de la empresa concesionaria.

 CIENCIA Y TECNOLOGÍA

En mayo pasado, el Instituto Geológico y Minero de España (IGME), publicó el informe y las principales conclusiones que, aplicando los más modernos conocimientos sobre Geología, Geofísica y Geomecánica, podían obtenerse de todo el proceso de inyección de gas que se llevó a cabo en el Castor. El estudio, titulado “Modelación Acoplada de Flujo y Geomecánica, y Evaluación de Sismicidad Inducida, en el Proyecto Castor de Almacenamiento de Gas”, está avalado por siete especialistas del Massachusetts Institute of Technology y de la Universidad de Harvard. Las conclusiones son categóricas, teniendo en cuenta el actual nivel de conocimientos que la Ciencia posee sobre este tipo de procesos. Para los lectores más interesados, el informe completo en inglés, que incluye los gráficos explicativos correspondientes, puede leerse en el enlace Castor Final Report. Las principales conclusiones están contenidas en un Resumen Ejecutivo en castellano. En síntesis, son las siguientes:

  • Queda establecido que la inyección de gas desencadenó sismicidad inducida provocada por el movimiento de algunas fallas del yacimiento y de segmentos próximos a la falla de Amposta que limita el almacén (ver la figura adjunta).
  • La sismicidad se inició en la cercanía de la plataforma Castor, extendiéndose rápidamente a un área más amplia y después contrayéndose a una zona delimitada, en la que se concentraron los 6 focos de los eventos de mayor magnitud entre M=3,8 y M=4,3. Estos sismos, sin embargo, tuvieron lugar una vez que la inyección de gas había cesado.
  • No existe certeza absoluta de que no vuelvan a producirse nuevos movimientos sísmicos en el caso de reiniciar la operación de llenado del almacén.
  • Dada la estructura de las fallas y los antecedentes de desestabilización, son posibles terremotos de magnitud significativamente mayor a los ya registrados.
  • La ruptura completa de la falla de Amposta que limita el almacén podría provocar un terremoto de magnitud, M ≥ 6.8. (Baste recordar aquí para ilustrar al lector que el último terremoto que afectó a la ciudad de Lorca en el año 2011 fue de magnitud, M=5,1).

Según los autores del informe, no hubiera sido posible prever con anterioridad las consecuencias de la manipulación del yacimiento, antes de inyectar el gas

El informe concluye que “es importante enfatizar que el presente estudio corresponde a una evaluación post mortem del Proyecto Castor”. En él, se han empleado nuevas metodologías y “por ello, no cabría esperar que un estudio realizado con las técnicas estándar en la industria hubiese llegado a estas conclusiones antes de la inyección”. Es decir, expresado de otra forma, según los autores del informe, no hubiera sido posible prever con anterioridad las consecuencias de la manipulación del yacimiento, antes de inyectar el gas.

Castor - Alfonso Sopeña
Figura. Infografía que muestra la posición de la plataforma Castor en el mar Mediterráneo frente a la costa de Castellón. Los círculos localizan los focos de los seis terremotos principales inducidos por la inyección de gas. Nótese la profundidad según la posición sobre las curvas de nivel. Las líneas rojas representan las fallas activas consideradas en el modelo estructural de la zona.

El mayor terremoto conocido debido a un proceso antrópico se produjo en China por el llenado de un gran embalse y alcanzó una magnitud de, M=7,6

Hasta aquí han llegado los conocimientos que la Ciencia y la Tecnología actuales poseen para la evaluación de este tipo de riesgos inducidos por las actividades humanas. Sigue siendo necesario avanzar en la comprensión holística de estos procesos. Recuerdo aquí a modo de ejemplo, que el mayor terremoto conocido debido a un proceso antrópico se produjo en China por el llenado de un gran embalse y alcanzó una magnitud de, M=7,6.

Según el Gobierno actual, “la instalación se encuentra en situación de seguridad para las personas y el medioambiente, sus pozos están sellados y no existe gas en la plataforma ni en los gasoductos de conexión”. En conclusión, parece que al final de este largo asunto, hay dos cosas garantizadas: la vuelta a un grado de estabilidad sísmica análogo al que tenía la región antes de las operaciones del Castor y que los contribuyentes españoles pagaremos un total, según cálculos de la OCU, de 4.731 millones de euros, añadiendo a lo ya pagado, el interés anual de la indemnización durante los 30 años fijados. ¡Y claro! nadie es responsable, pero el contribuyente español paga.