Podemos y su obsesion palestina - Angel Mas

Podemos está obsesionado con que España reconozca un inexistente estado palestino. ¿Por qué?

Desde que Podemos llegó al parlamento y su primera iniciativa en el terreno de la política exterior fue pedir el reconocimiento urgente, incondicional y unilateral de un estado palestino que no existe, la obsesión recurrente de nuestros chavistas locales con este tema resultaría chocante al neófito que no conociese a ese grupo y sus pulsiones.

En las exigencias que la semana pasada presentaron a Sánchez para mantener su necesario apoyo parlamentario, uno de los requerimientos estrella de los podemitas volvía a ser la escenificación de esa farsa diplomática sobre Palestina.

La cuadrilla de Iglesias ha tomado en consideración que, en vista del zigzagueo y desorientación del Gobierno de España en algunos asuntos importantes, esta vez podrían conseguir su objetivo

Asumamos que la cuadrilla de Iglesias ha tomado en consideración que, en vista del zigzagueo y desorientación del Gobierno de España en algunos asuntos importantes, esta vez podrían conseguir su objetivo como resultado de otra de las conocidas decisiones voluntaristas, impulsivas e irreflexivas de Sánchez y sus ministros. Pero, ¿por qué precisamente empujar esta irresponsabilidad y no cualquier otra?

Para comprender las razones de Podemos conviene comenzar por las consecuencias de gran calado que esa decisión podría tener para las relaciones de España con Israel, para el anclaje de España en la UE y sus relaciones con EEUU, para los judíos en España y para la propia España en su problema secesionista.  Conseguir colar esa medida al gobierno del PSOE avanzaría algunos de los objetivos del programa de Iglesias para España:

Podemos estaría pagando con ello una de las exigencias de sus patrones iraníes, proporcionándoles un triunfo diplomático

Primero, Podemos estaría pagando con ello una de las exigencias de sus patrones iraníes, proporcionándoles un triunfo diplomático. En esta misma clave se puede entender la exigencia de boicot a Arabia Saudí para el suministro material de defensa español que podría ser utilizado directamente en contra de las milicias pro iraníes en Yemen. Tanto manda el que paga (Irán), que Iglesias está dispuesto a poner en peligro la alcaldía de Cádiz ante las probables represalias saudíes centradas en la construcción de buques de guerra por Navantia en esa provincia.

Segundo, con una decisión tan enfrentada a los acuerdos de Oslo y a la política tradicional de la UE, la extrema izquierda conseguiría que al considerar a la banda cleptómana de Abbas como un estado España se distanciase del núcleo de nuestros socios europeos y colisionase muy directamente con la administración norteamericana del Presidente Trump. Una España más alineada con las posturas del extremismo bolivariano y en la diana de la ira de Washington es un escenario ideal para Podemos.

Existe una posibilidad real de que Israel tomara represalias que podrían llegar, en caso de escalada, al reconocimiento de Cataluña como estado

Tercero, existe una posibilidad real de que Israel tomara represalias que podrían llegar, en caso de escalada, al reconocimiento de Cataluña como estado. ¿Quién, llegado el caso, se lo podría reprochar? La administración Netanyahu ha establecido en los últimos tiempos la aplicación de principios de reciprocidad y simetría en sus relaciones con otros países como mejor medio para ser respetado.

Si estos acontecimientos se precipitasen de ese modo, o incluso si Netanyahu simplemente escenificara un gesto de apoyo al separatismo catalán sin el reconocimiento formal, el partido de Pablo Iglesias (a día de hoy todavía empleado de los mulláhs iraníes a través de su canal Hispan TV, como muchos de sus correligionarios) facilitaría tres victorias a sus patrones de la República Islámica:

– uno, las relaciones de España con Israel estarían definitivamente perdidas.

– dos, pondría a los judíos españoles en la picota, pues se identificaría a los amigos de Israel en España con un conflicto de lealtades en contra de nuestro país. Con ello, los judíos en España perderíamos gran parte de nuestros apoyos y se conseguiría lo que el movimiento BDS, tan próximo a Podemos, propugna desde hace años: la exclusión de los judíos de la vida social, económica, política y civil en nuestro país. El sueño de cualquier antisemita.

– tres, el efecto dominó del primer reconocimiento internacional de un ficticio estado catalán tendría consecuencias gravísimas para España por el empujón legitimatorio a los separatistas y el grave daño que ocasionaría a nuestra estabilidad constitucional e institucional.

Estas consecuencias son, por tanto, doblemente temidas por cualquier judío español: por una parte, porque el destino de nuestro país nos es tan relevante como para cualquier otro ciudadano. Por otra, porque los que luchamos contra el antisemitismo en España sabemos que la destrucción del estado de derecho que nos protege, basado en la estabilidad de nuestras instituciones, nos dejaría a la intemperie de abusos y discriminaciones. Es por eso que la lealtad de los judíos de España a nuestra democracia constitucional es tan sólida y profunda.

A ese grupo de activistas de universidad le faltaría la inteligencia y la sutileza necesarias para  urdir este plan. Justo lo que le sobra, por cierto, al régimen iraní

Quedaría por último sorprenderse de la finura estratégica de la formación de Pablo Iglesias a la hora de pergeñar un plan tan fino. El círculo de Iglesias es intuitivo, hay que reconocerle su olfato para el oportunismo leninista y su éxito en la manipulación de la opinión pública con el uso sofisticado de medios y redes sociales. Pero a ese grupo de activistas de universidad le faltaría la inteligencia y la sutileza necesarias para  urdir este plan. Justo lo que le sobra, por cierto, al régimen iraní que, desde el diseño y la financiación seminal de Podemos, viene haciendo una apuesta decidida por influenciar por control remoto la política española y el lugar de nuestro país en el mundo.