El huevo de la serpiente - Jorge Valencia

Qué haríamos en este país si no fuera por COVITE, esa asociación independiente y libre de víctimas del terrorismo del País Vasco. Son ellos los que de forma incansable están llevando a cabo un trabajo imprescindible para defender la dignidad y la justicia, denunciando todos los ataques a la libertad y a la democracia que siguen perpetrando los amigos de los terroristas. COVITE está haciendo a día de hoy el trabajo que debería hace la Fiscalía, pero sin los recursos materiales y económicos de ésta.

Decían que ETA estaba derrotada cuando en realidad habían pactado con la banda su vuelta a las instituciones y beneficios penitenciarios a cambio de guardar las pistolas

Y es que tenemos la desgracia en España de padecer un gobierno cobarde, corrupto e indecente, que a pesar de haber criticado al anterior gobierno socialista por ello (se ve que fue solo por interés electoral) no dudó en asumir al llegar al poder la única herencia que aceptó gustoso: La negociación política del expresidente Zapatero con ETA. Decían que ETA estaba derrotada cuando en realidad habían pactado con la banda su vuelta a las instituciones y beneficios penitenciarios a cambio de guardar las pistolas.

Como todos los veranos, diversas localidades del País Vasco y Navarra se convierten en enclaves de ensueño y homenaje para los presos de ETA que vuelven a casa tras cumplir condena

Como todos los veranos, diversas localidades del País Vasco y Navarra se convierten en enclaves de ensueño y homenaje para los presos de ETA que vuelven a casa tras cumplir condena, a diferencia por cierto de sus víctimas, las cuales cumplen condena eterna en el cementerio y ya nunca volverán a pisar su localidad en fiestas. En estos pueblos (o ciudades) las víctimas del terrorismo son las apestadas y los etarras, los encargados de lanzar el cohete anunciador de las fiestas.

Donde cayó muerto Ulayar el consistorio de la localidad llegó a colocar su peculiar monolito en recuerdo y homenaje: unos contenedores de basura

Un buen ejemplo de ello es la localidad navarra de Etxarri-Aranatz. En el año 1979 ETA mató allí a tiros al exalcalde Jesús Ulayar en presencia de su hijo de 13 años, cuando ambos se disponían a cargar en la furgoneta unos bidones para la calefacción. Durante muchos años después, las paredes de su vivienda han servido de mural para los amigos de los terroristas, quienes muchas veces han mostrado allí su peculiar arrepentimiento por aquel asesinato. “Gora ETA” (“Viva ETA”), “Españar konkistatzaileak kanpora” (“Conquistadores españoles fuera”) son algunas de las pintadas que han aparecido durante estos años a unos metros de donde cayó muerto Ulayar. Allí el consistorio de la localidad llegó a colocar su peculiar monolito en recuerdo y homenaje: unos contenedores de basura.

38 años después las cosas siguen igual: las víctimas injuriadas y los terroristas homenajeados

A día de hoy y con ETA derrotada según la mercancía averiada que nos vendieron (pero que además compramos), la situación debería ser distinta. Si ETA está derrotada, las víctimas deberían ser las homenajeadas y las instituciones democráticas respetadas, así como la historia de ETA condenada y el odio de los fanáticos enterrado. El caso es que 38 años después las cosas siguen igual: las víctimas injuriadas y los terroristas homenajeados.

El pasado 4 de agosto Etxarri-Aranatz celebró en sus fiestas patronales el llamado “Tiro al fatxa”, acto donde se lanzan piedras a fotos de instituciones como la Guardia Civil. El acto fue denunciando con antelación pero el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno lo autorizó vergonzosamente aludiendo a la libertad de expresión. ¿A qué libertad de expresión se refiere este juez? ¿A la de los guardias civiles, a quienes se supone hay que apedrear por fachas?

Ya lo explicó Primo Levi aunque este juez no lo haya leído, o lo que es peor, que lo haya leído y no se haya enterado. Cuando Levi escribió sobre los crímenes del nazismo, explicó el macabro mecanismo que hace posible que un ser humano (haciendo un gran regalo a todas estas variedades de gentuza) asesine a otro ser humano. Se trata de deshumanizar al adversario, de hacer que pierda la condición de igual. Así cuando matas a otro ser humano, no estás matando a una persona, sino a un “facha”, a un “español”.

Si tragamos con esto, tragaremos con cualquier cosa y estaremos condenados a repetir una y mil veces la historia

No nos damos cuenta o no nos queremos dar cuenta de que hemos acabado con la serpiente pero no con el huevo del que nacen las serpientes. A día de hoy, se siguen poniendo y mimando estos huevos en muchos lugares del País Vasco y Navarra sin que nadie mueva un dedo, con la única denuncia de algunas asociaciones como COVITE y la difusión en sus propios cauces de comunicación. Deberíamos mirárnoslo como sociedad. Si tragamos con esto, tragaremos con cualquier cosa y estaremos condenados a repetir una y mil veces la historia.