Las minas de carbón españolas serán cerradas en 2019 y la mayoría de las centrales térmicas de carbón para la producción eléctrica lo serán en 2020. A partir de esta fecha, de las 16 centrales térmicas de carbón existentes hoy seguirán funcionando sólo 6, que son las que queman carbón importado. Lo anterior es consecuencia de dos decisiones comunitarias, una: que la Unión Europea prohíbe las subvenciones a la minería del carbón a partir del 1 de enero 2019 y ninguna mina española es rentable sin ellas, lo que conlleva el cierre de todas para esa fecha.

El cierre de las minas de carbón nacional conlleva también el cierre de las centrales que lo están usando

La otra exigencia comunitaria es que las emisiones de oxido de azufre, óxido de nitrógeno y partículas deben estar por debajo de ciertos límites a partir del 1 julio de 2020 y ninguna central térmica que quema carbón nacional está adaptando sus instalaciones a la nueva normativa ni tampoco ha anunciado que vaya a hacerlo. Las únicas que están adaptando sus instalaciones o lo han anunciado son las 6 que usan carbón importado como combustible (a excepción de la de Alcudia en Mallorca que obtuvo una prórroga para cumplir la normativa por ser un sistema aislado). Las centrales térmicas no pueden quemar indistintamente carbón nacional o importado porque se proyectan para usar un tipo determinado de combustible, el carbón nacional tiene un poder calorífico menor que el importado (un 35% menos), en consecuencia: la caldera, intercambiadores, tuberías, instrumentación… se proyectan según el tipo de carbón, cambiarlo significa alterar el rendimiento y el funcionamiento del conjunto de la instalación. Por tanto el cierre de las minas de carbón nacional conlleva también el cierre de las centrales que lo están usando.

Esta es la postura anunciada de Endesa – propietaria de más de la mitad de la potencia instalada de las centrales de carbón- que afirma en su plan estratégico para el periodo 2017-2019: “No se prevén inversiones en las centrales de carbón nacional por las condiciones del mercado”. Como se puede ver en la tabla en ninguna central que quema carbón nacional se están realizando obras para reducir los contaminantes que expulsa y poder así seguir operando a partir del 1 de julio de 2020.

Carbón 2 - Fernando Rodríguez Matas
Fuente: Observatorio Crítico de la Energía

La baja competitividad del carbón español con un 35% menos de poder calorífico y un 30% más de azufre, hace que las 4/5 partes del carbón que se quema en España en las térmicas sea importado (de Colombia el 34%, Indonesia 21%, Rusia 19%, Sudáfrica 10%, EEUU 9% y Australia 7%).

Algunos políticos se dedican a hacer galas por las cuencas mineras vendiendo la burra ciega de que aún es posible seguir viviendo de la minería del carbón

La minería del carbón, que ha llegado a emplear en España a 45.000 personas en los años 80, ha sido cada vez menos rentable y más dependiente de las subvenciones públicas. Desde 1995 se han gastado 22.000 millones de euros en ayudas públicas que no han podido evitar el declive final, en 2014 había ya sólo 3.126 cotizantes del régimen especial de la minería del carbón. Ahora algunos políticos se dedican a hacer galas por las cuencas mineras vendiendo la burra ciega de que aún es posible seguir viviendo de la minería del carbón.

Si a las centrales que queman carbón nacional les quedan tres años de actividad, las que  queman carbón importado tienen una vida como máximo de trece. El instituto alemán Climate Analitics fija en 2030 como límite de funcionamiento de las 300 centrales de carbón de la Unión Europea si se quiere cumplir con el compromiso del Acuerdo de París contra el cambio climático. Hay países como el Reino Unido que ya tienen un plan de cierre progresivo de sus centrales de carbón, la última se cerrará en 2025. España no tiene calendario, dijo el ministro Nadal en Marrakech en 2016.

España -que emplea en sus minas a unos tres mil trabajadores- es el tercer país de Europa que más subvenciona el carbón en términos absolutos, por detrás de Polonia, que emplea noventa mil personas en las minas, y Alemania, que es el cuarto productor mundial de carbón

Noviembre de 2016. Se celebra la Cumbre del Clima de Marrakech, el ministro Nadal afirma que España dejará el cierre de las centrales térmicas de carbón en “manos del mercado”. No hay plan, será el mercado eléctrico quien decida. ¿Pero de qué mercado habla el ministro? Fijándonos en el periodo 2011-2014 las centrales térmicas de carbón han recibido ayudas por dos conceptos: 1.300 millones por Restricción de Garantía de Suministro (compensación económica a las centrales de carbón importado cuando dejaban de funcionar en favor de las de carbón nacional. La mayoría de las eléctricas tienen térmicas de ambos tipos de carbón, todo quedaba en casa) y 1.800 millones estimados en Pagos por Capacidad (otro pago regulado que sirve para garantizar que haya potencia de respaldo suficiente). Según un estudio del Overseas Development Institute, España -que emplea en sus minas a unos tres mil trabajadores- es el tercer país de Europa que más subvenciona el carbón en términos absolutos, por detrás de Polonia, que emplea noventa mil personas en las minas, y Alemania, que es el cuarto productor mundial de carbón. El mercado que decidirá el cierre de las centrales de carbón del que habla el ministro Nadal es un mercado en el que las eléctricas facturan el 40% por los kilovatios-hora que venden y el 60% restante a través de todo tipo de subvenciones estatales.

Desde que gobierna el Sr. Rajoy, el consumo de carbón se ha incrementado el 12,5%

Junio de 2017. España firma el Acuerdo de París sobre el cambio climático. El propio presidente Rajoy escribía en twitter el 2 de junio de 2017: «España mantiene su compromiso con el Acuerdo de París. EU seguirá liderando la lucha contra el cambio climático en la dirección correcta. MR » En el año 2016, el conjunto de los países de la Unión Europea disminuyeron las emisiones de CO2 un 0,4% mientras España las incrementó en un 1,6% (Fuente: Eurostat). Desde que gobierna el Sr. Rajoy, el consumo de carbón se ha incrementado el 12,5% (medido en toneladas equivalentes de petróleo, en 2011 era de 12,8 millones tep y en 2016 fue de 14,4 millones tep. Fuente: British Petroleum Statistical Review). Tiene razón el presidente Rajoy cuando dice que la Unión Europea va en la dirección correcta, es España la que va en la dirección contraria desde que él gobierna.

Noviembre de 2017. El ministro Nadal afirmó: “el cierre de las centrales de carbón encarecería un 15% los precios de la electricidad en los momentos de repunte del precio del gas”. Exageración, como demuestra un estudio de la Universidad Complutense dirigido por la profesora Natalia Fabra, que concluye lo siguiente: el cierre de TODAS las centrales de carbón en España habría producido un incremento en los precios del consumidor final del orden del 1.3% al 1.5% desde enero hasta octubre de 2017, y del 2.4% al 3.5% en 2016. Las conclusiones del estudio puede verlas el lector aquí.

Carbón 3 - Fernando Rodríguez Matas
Fuente: British Petroleum

El efecto moderador del precio del carbón al que alude el ministro es también discutible porque ha tenido grandes oscilaciones en los mercados internacionales como puede verse en la gráfica (recordemos que España importa las 4/5 partes del carbón que consume).

 

Por otra parte, el cierre de todas las centrales térmicas de carbón nacional e importado no representaría ningún problema de abastecimiento de la demanda. La potencia máxima requerida en un día en la serie histórica ha sido unos 40.000 MW. Si diera la casualidad que ese día las renovables estuvieran bajo mínimos, los 10.000 MW de potencia que aportan las térmicas de carbón tampoco serían indispensables, como se puede ver en la siguiente tabla de elaboración propia.Carbón 4 - Fernando Rodríguez Matas

En octubre de 2007, el entonces candidato a la presidencia del gobierno Mariano Rajoy intervenía en el décimo Congreso de la Empresa Familiar en Sevilla y refiriéndose al cambio climático decía: “Yo sé poco de este asunto, pero mi primo supongo que sabrá». Y entonces dijo: «He traído aquí a diez de los más importantes científicos del mundo y ninguno me ha garantizado el tiempo que hará mañana en Sevilla. ¿Cómo alguien puede decir lo que va a pasar en el mundo dentro de 300 años?». Pueden escuchar aquí el audio.

Las centrales térmicas de carbón son bastante más contaminantes que las que usan gas como combustible (una central térmica emite 961 gr. CO2 por kwh producido frente a los 371 de una de gas). Las centrales térmicas producen entorno al 15% de la electricidad que consumimos en España pero el 70% del total de las emisiones de CO2 de todo el sistema eléctrico y el 13% de las emisiones totales del país. Por hacer una comparación, las centrales de carbón emiten la mitad del CO2 que emiten todos los vehículos con motores de combustión en España (los vehículos emiten el 25% del total de las emisiones de CO2). Esto da idea de la magnitud de la contaminación que producen las centrales térmicas de carbón y evidencia que no se puede afrontar la lucha contra el cambio climático sin pensar en prescindir de ellas.