Miedo a la verdad - Jesus Dominguez

Hay miedo a hablar. Yo he sentido ese miedo”. Esto es lo que el pasado 19 de diciembre dijo en su comparecencia en el Congreso de los Diputados el alto cargo del Ministerio de Fomento Jorge Iglesias, actual Director del Laboratorio de Interoperabilidad Ferroviaria del Cedex.  Días antes había remitido una carta al Congreso solicitando comparecer voluntariamente porque “se estaba faltando a la verdad» por parte de otros comparecientes en la Comisión de Investigación parlamentaria que investiga la tragedia, que dejó 80 muertos y más de 144 personas heridas, el 24 de julio de 2013 en Angrois (Santiago de Compostela).

“Opino que la gente tiene miedo”, respondía el Sr. Tamarit, doctor en Ciencias Físicas y uno de los mayores expertos europeos en el sistema de seguridad ERTMS, ante la pregunta de por qué en comparecencias anteriores personal de Fomento, Renfe y Adif eran incapaces de decir si era más seguro o no llevar activado el sistema de seguridad ERTMS. Este sistema supervisa la velocidad del tren en todo momento y la corrige si es preciso, llegando incluso a forzar la detención del tren en caso de ser necesario.

“Si el sistema ERTMS hubiera estado en servicio, este accidente nunca hubiera ocurrido”; esto es lo que literalmente contestó el Sr. Tamarit a la referida pregunta, que, pese a su sencillez, ha hecho que personas con mucha responsabilidad y amplios conocimientos técnicos del sector ferroviario duden, den evasivas o afirmen no saber contestar.

Ese mismo miedo les impide reconocer que el sistema había sido desconectado por Adif y Renfe porque generaba retrasos

Y es que parece que, en efecto, el miedo podría haberles impedido admitir que el ERTMS habría evitado el accidente. Ese mismo miedo les impide reconocer que el sistema había sido desconectado por Adif y Renfe porque generaba retrasos, despreciando no sólo el riesgo que, como desgraciadamente se comprobó con el accidente, se generaba, sino también la obligación por parte de los responsables públicos de velar y exigir el buen funcionamiento de un sistema que costó más de 160 millones de euros a las arcas públicas.

Esas evasivas son, por tanto, una afrenta más a las víctimas, a sus familiares y al conjunto de la sociedad. Si además provienen de funcionarios públicos, tenemos un problema bastante grave en el ministerio de Fomento, en Renfe y en Adif .

Otra compareciente, la Sra. Calvo, experta europea en seguridad, factor humano e investigación de accidentes, señalaba en su comparecencia que “vivimos en la cultura del miedo y de la culpa, en el blaming the victim y el matar al mensajero, y esto es lo que tiene que cambiar. Las organizaciones han de tener políticas que favorezcan la comunicación de riesgos de forma garantista para los trabajadores…”.

Y es que, a lo largo de la Comisión de Investigación en el Congreso, el miedo a las consecuencias de enfrentarse a la verdad ha estado muy presente, no limitándose a los casos ya expuestos hasta aquí.

Así, también debió de sentir ese miedo el ex-presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios -CIAF- que investigó el accidente de Angrois, Vicente Rallo, tras recibir las advertencias de Ana Pastor, Ministra de Fomento en el momento del accidente y actualmente Presidenta del Congreso de los Diputados. En su comparecencia, Rallo aseguró que, cuando llegó el demoledor informe que al respecto del accidente emitió la UE solicitando que se repitiera la investigación por falta de independencia, él mismo le trasladó a la entonces Ministra que estaba dispuesto a hacerlo: «ya se lo dije a la Ministra cuando la Unión Europea, la ERA, nos mandó este documento: si hay que hacer una investigación, se hace tabla rasa e iniciamos de nuevo la investigación. Me dijo: No, esto está ya acabado, presentado y liquidado. Pero a nosotros no nos habría parecido ninguna barbaridad»,

Inmediatamente después de su comparecencia, Ana Pastor y su entorno advirtieron que recurrirían a la vía penal por faltar a la verdad; horas después, Vicente Rallo emitió un comunicado diciendo que había sido un lapsus y que Ana Pastor jamás le dio instrucciones de no continuar la investigación.

Con el beneplácito del PP y del PSOE, al Sr. Rallo se le permitió, pese a no estar en el orden del día ni estar presentes todos los portavoces de la mesa, volver a comparecer a última hora de la tarde para rectificar lo que había dicho por la mañana

Además, en un hecho inaudito en una comisión de investigación parlamentaria, con el beneplácito del PP y del PSOE, al Sr. Rallo se le permitió, pese a no estar en el orden del día ni estar presentes todos los portavoces de la mesa, volver a comparecer a última hora de la tarde para rectificar lo que había dicho por la mañana. Ante la pregunta de si había tenido presiones, Vicente Rallo replicó «Estoy jubilado y a mí políticamente nadie me afecta». Lo que se lo olvidó decir a Vicente Rallo es que su hija, María José Rallo, es la actual Secretaria General de Transportes del ministerio de José Luis Ábalos y ha ocupado altos cargos tanto con el PSOE como con el PP. Y como ella, otros familiares directos que trabajan en el gabinete del Ministro o en Adif.

Miedo demuestran también el PP y el PSOE cuando se oponen a que se proyecte el documental Frankenstein 04155, pues ambos partidos vetaron su emisión en la Comisión de Investigación, a diferencia de lo que sucedió en el Parlamento Europeo, donde se proyectó en presencia de eurodiputados y miembros de la Comisión Europea.

El documental fue proyectado tras las denuncias que la Plataforma de Víctimas presentó contra el Estado español por el incumplimiento de la normativa de seguridad ferroviaria y por publicidad engañosa. El documental Frankenstein-04155, dirigido por Aitor Rei, fue premiado en el sexagésimo festival de la SEMINCI con la mención especial del Jurado por “indagar con gran rigor en las causas del accidente del tren Alvia 04155. El cine documental muestra aquí su capacidad para denunciar la fractura y el distanciamiento entre la sociedad civil y las instituciones”.

El PP y el PSOE lo vetaron porque tienen Miedo de que se vea cómo durante la inauguración el Sr. Blanco, entonces Ministro de Fomento, y el presidente de la Xunta, el Sr. Nuñez Feijóo, nos engañaban a todos presentando la primera línea de alta velocidad en Galicia, afirmando que se incrementaba la seguridad y que tanto la línea como el tren contaban con los sistemas de seguridad que hubieran evitado el accidente.

Miedo hubo también en los días que siguieron al accidente cuando, mientras unos nos debatíamos entre la vida y la muerte y otros enterraban a sus familiares, el entonces secretario de estado Rafael Catalá y los presidentes de ADIF y de Renfe negaban que la línea fuese de alta velocidad por temor a perder ciertos contratos en Brasil y otro países. Parece que los negocios eran más importantes que buscar la verdad y depurar responsabilidades.

Un ex-directivo de Renfe, el Sr. Villarino, al preguntarle en su comparecencia si hay más gente que no esté de acuerdo con la “verdad oficial” que, con Ana Pastor a la cabeza y con el beneplácito del PSOE, nos quisieron imponer, contestó que sí, pero que no pueden “poner en el más mínimo riesgo su puesto de trabajo o sufrir un deterioro en sus condiciones de trabajo”. Él mismo contó que en una ocasión, por negarse a firmar una determinada transacción cuando tenía responsabilidades de control de gestión, “estaba de patitas en la calle una semana”.

Quedan por comparecer los políticos de mayor envergadura, entre otros Rafael Catalá y los exministros de Fomento Ana Pastor y José Blanco. El miedo a la repercusión mediática que esto pueda tener ha conseguido que una vez más el PP y el PSOE se pongan de acuerdo para que en una sola jornada declaren cinco personas, algo que nunca ha sucedido en la Comisión.

El 24 de julio de 2013 el viaje terminó definitivamente para 80 personas, y otras muchas vieron sus vidas destrozadas con la pérdida de sus seres más queridos. Igualmente, para otros comenzó una dura batalla entre la vida y la muerte y dejó heridas que cambiaron nuestras vidas.

Pese a ello, nos levantamos y con nuestros propios recursos nos pusimos a trabajar sin descanso en busca de verdad y de justicia. Tuvimos que ir a Europa para buscar objetividad, profesionalidad y ser tratados como verdaderos ciudadanos, obteniendo un informe que supuso reabrir la causa y también que esté en marcha una comisión de investigación parlamentaria.

El responsable de seguridad ferroviaria de la UE, el Sr. Carr, fue tajante en su comparecencia, asegurando que era “un error que solo hubiera una barrera de protección: el maquinista” y aseguró que el riesgo de la curva de Angrois “se podía haber identificado antes del accidente en la evaluación de riesgos” que por normativa era obligatorio realizar y lamentablemente no se hizo.

Antes de concluir, no podemos ni queremos olvidarnos de la gente honrada y valiente que, por encima de otros intereses y miedos, ha hablado sin tapujos en la Comisión y han conseguido que nos emocionáramos y nos sintiéramos orgullosos y reconfortados en esta lucha, que pensamos es la de todos. Desde aquí, nuestro más sincero agradecimiento a Pilar Calvo, Jaime Tamarit, Jorge Iglesias y José Enrique Villarino. Nos habéis dado más fuerzas para seguir luchando, para poder honrar a los que ya no están y para conseguir que una tragedia así no vuelva a suceder.

Decía Martin Luther King que nuestras vidas empiezan a terminar el día en que guardamos silencio acerca de las cosas que importan; a las víctimas del accidente del Alvia en Angrois, entre los que nos contamos supervivientes y familiares de los fallecidos, nos sigue importando depurar las responsabilidades del accidente y, como no tenemos miedo y no nos debemos a nadie, no nos vamos a callar. Nunca.

ENLACE a la web del Congreso – Comisión de Investigación ALVIA 04155