Falso patriotismo - Jorge Valencia

Una de las más socorridas y conocidas aficiones del partido de Rivera es eso de montar plataformas supuestamente ajenas a su partido con excusas patrióticas (del patriotismo chungo de hojalata, por supuesto) o “regeneradoras”, pero que no son otra cosa que chiringuitos de propaganda electoral con nombres distintos al de su partido. Recordarán el famoso “Movimiento Ciudadano” con el que el partido, ayudado por sus patrocinadores, se “expandió” por España llevando la buena nueva de la regeneración democrática a todos los rincones a base de compra de tránsfugas sin principios, o la “España Ciudadana”, con la que Ciudadanos organizó recientemente su mitin electoral en Alsasua con la excusa de defender a la Guardia Civil en dicho municipio.

El hecho de que Ciudadanos, a mi juicio, haya utilizado electoralmente a las víctimas de la agresión de Alsasua, es deleznable. Pero eso no les quita ni un gramo de su derecho a la libertad de expresión, ni justifica agresión alguna. Tienen todo el derecho del mundo a hacer un mitin de fin de semana en Alsasua, aunque solo sea por recordar que el municipio no es propiedad exclusiva de los matones que apalearon a dos guardias civiles y sus novias ni de algún conocido carnicero.

La pregunta es: ¿Dónde estaba Ciudadanos cuando se produjo la paliza a los guardias civiles y sus novias? ¿Dónde estaban los partidos cuando Consuelo Ordoñez y unas poquitas víctimas más de COVITE fueron al municipio navarro a manifestarse en frente de los proetarras sin cámaras, bombos ni platillos? Llegan dos años tarde y para hacer propaganda electoral. En su estilo habitual, vamos.

El panorama político español se ha polarizado desgraciadamente, achicándose cada vez más ese espacio de la tercera España

Y es que el panorama político español se ha polarizado desgraciadamente, achicándose cada vez más ese espacio de la tercera España, con la desgracia de tener una casta política que se ve continuamente atropellada por los acontecimientos en vez de liderar y anticiparse a ellos arriesgándose a provocar los cambios que España necesita. Por ello los partidos actúan siempre en función de las encuestas electorales.

Otro ejemplo de esto que menciono podría ser la nueva moda de ilegalizar todo aquello que nos molesta electoralmente o que ha llegado a tal extremo (por nuestra propia ineptitud) que no sabemos gestionar de otra forma que prohibiéndolo. Me refiero a la propuesta estrella del Partido Popular de ilegalizar a los partidos independentistas. No estoy de acuerdo con ilegalizar un partido solo por el hecho de que éste tenga una ideología separatista, a pesar de que haya otros países que sí lo hagan. Lo que me resulta indignante es el cinismo de esta gente que alardea de prohibir partidos independentistas para el mitin del fin de semana pero que hace unos años votaron en contra de una proposición de UPYD, esta sí totalmente justificada, para que se iniciaran los trámites de ilegalización de Bildu y Amaiur por justificación del terrorismo.

Como vivimos en la época de la memoria de pez y el tuit rápido, habrá que recordar ciertos hechos. Al igual que Pedro Sánchez cuando se votó la reforma exprés del artículo 135 de la Constitución Española para priorizar el pago de la deuda, Pablo Casado ocupaba también un escaño en el Congreso de los Diputados cuando Rosa Díez presentó en 2012 la moción que instaba a la ilegalización de Bildu y Amaiur por considerarlos parte del entramado de ETA (tras tumbar el Tribunal Constitucional una sentencia en firme del Supremo a las órdenes de un gobierno que había pactado con la banda la legalización de sus siglas políticas).

Casado ilegalizaría a Bildu por ser independentista según su discurso actual, pero el hecho de justificar el terrorismo no le parece motivo suficiente para ilegalizarlo

En este enlace  se puede comprobar qué votó cada diputado a aquella propuesta que iniciaría los trámites de la ilegalización del brazo político de ETA. Pablo Casado pulsó el botón del “no”, al igual que el resto de diputados del PP y que el resto de diputados de la cámara a excepción de los cinco de UPYD. Resumiendo, Casado ilegalizaría a Bildu por ser independentista según su discurso actual, pero el hecho de justificar el terrorismo no le parece motivo suficiente para ilegalizarlo. ¿Es eso? ¿O es que su propuesta actual de prohibir todos los partidos independentistas no es más que simple populismo barato para contentar a ciertos sectores de su electorado?

Por otro lado, ¿piensan el PP o Ciudadanos hacer algo para que la competencia de Educación vuelva a ser competencia del Estado? Además de fotos en Alsasua, sería quizá bastante provechoso que el Estado asumiera las materias en competencia de Educación para que determinados centros escolares de algunas autonomías dejaran de adoctrinar a los niños en el nacionalismo, el odio y la tergiversación de la historia, haciendo así que el terreno deje de estar abonado para lo que más tarde se puede convertir en hechos como los que ocurrieron en Alsasua.

¿Qué piensan hacer, además de fotos en Alsasua, para impedir el enaltecimiento del terrorismo?

¿Qué piensan hacer, además de fotos en Alsasua, para impedir el enaltecimiento del terrorismo? En lo que va de año COVITE lleva contabilizados 186 actos (76 fueron en 2017) de homenaje a terroristas y enaltecimiento del terrorismo en pueblos como Alsasua y otros que no son Alsasua del País Vasco y Navarra. Pero por desgracia para los ciudadanos decentes de esos municipios, que tienen que soportar día a día la dictadura proetarra, no son éstos lugares mediáticos que nuestra casta política, sedienta de flashes, pueda rentabilizar. Porque ahora gobierna Sánchez, quien no hará nada para impedirlo porque entre otras cosas, se sustenta para desgracia de este país en quienes organizan dichos aquelarres. Pero estos actos vienen produciéndose desde hace tiempo sin que tampoco el gobierno del Partido Popular hiciera nada para impedirlo. ¿Cómo es posible que en un estado democrático se permita el homenaje a quienes han llegado a asesinar para cargárselo?

Por eso esto de ver a las derechas compitiendo por ver quién tiene el discurso más duro o saca más banderas españolas, mientras no mueven un dedo por defender el Estado democrático, que es de lo que se trata, me parece lamentable. Es evidente que están disputándose un mismo espacio en un espectro electoral por desgracia cada día más polarizado en España. Y que como ya sabemos, lo único que les interesa y por lo que se mueven son los votos. Pero el patriotismo es algo distinto, mucho más serio que todo eso. El patriotismo es defender a tu país, sus libertades y las leyes que protegen a sus ciudadanos.

Lo que ocurre es lo de siempre: Los políticos maniobrando electoralmente para encomendar por enésima vez la solución de los problemas (gravísimos) de este país al resultado de unas elecciones. Resultado, que de obtenerlo, no utilizarán para cambiar absolutamente nada salvo para intentar afianzar el poder.

Sé que en estos momentos tan graves para España, con un gobierno que se dice socialista sometido por completo a los golpistas y sus colaboradores por mantener como sea y a costa de lo que sea el poder, el foco ha de estar puesto en ello porque es lo que en estos momentos hace peligrar el Estado democrático. Pero no por ello hemos de dejar de resaltar que en un país tan falto de patriotismo verdadero, el patriotismo populista no aporta ninguna solución a nuestros problemas.

 

Ingeniero mecánico trabajando en Berlín en el sector de la automoción - Colaborador habitual del diario digital navarra.com