La grey del silencio - Elvira García Piñeiro

“Camiño a pé / e por iso é polo que / vexo o mundo tal cal é” (Celso Emilio Ferreiro, Longa noite de pedra)

Hace poco más de dos meses estallaba la denominada Operación Lezo que llevaba a la cárcel entre otros al que fuera Presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, por las irregularidades presuntamente delictivas detectadas durante su gestión al frente del Canal de Isabel II, en concreto en INASSA, la empresa del Canal en Sudamérica.

Tras la detención de Ignacio González se abre el necesario interrogante de cómo pudieron articular toda esa operación sin que “nadie” supiera qué estaban haciendo

Hasta la fecha, las interesadas filtraciones  del sumario dejan entrever que González montó un complicado entramado societario con la finalidad de servirse de él para su lucro y el de sus socios, imputándosele junto a otras personas presuntos delitos de prevaricación, organización criminal, malversación, cohecho, blanqueo, fraude, falsificación documental y corrupción en los negocios.  Ante estos hechos se abre el necesario interrogante de cómo pudieron articular toda esa operación sin que “nadie” supiera qué estaban haciendo y por tanto  nadie hiciera nada para evitarlo.

Pues bien, durante cuatro años mis compañeros y yo tuvimos el “honor” de compartir legislatura con él y sus secuaces ya que tras las elecciones autonómicas  de mayo de 2011 UPyD entró en la Asamblea de Madrid con 8 diputados,  un logro que visto lo visto parece más que meritorio.  Entonces todavía no sabíamos  que éramos como el yanqui de Twain llegando a la oscura Corte de la Reina Aguirre, a una Asamblea que funcionaba como un engranaje perfecto para mayor gloria de su Reina y su partido sin que nada ni nadie se saliera del guion.

Ríete tú del caciquismo gallego. En Madrid todo tenía mucho más abolengo y  reconozco mi perplejidad mientras me  preguntaba  qué había pasado desde la Transición para que la Asamblea de Madrid estuviera presidida en el año 2011 por un personaje como José Ignacio Echevarría Echániz,  conde de Grá, quien por una de esas ironías del destino sólo unos meses después de dejar de ser Presidente de la Asamblea y haberse quedado sin  coche oficial  dio positivo en un control de alcoholemia; también es conocido por haber sido el Consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid que negó a gritos que existiera el metrobús (qué poco bien le ha hecho a este hombre el coche oficial).

Reconozco que otra ironía, carambola o casi ya gracieta del destino es que ahora en los escaños de la Asamblea la portavoz de Podemos  sea una Ruiz-Huerta García de Viedma, o el azote del PP, el Sr. Espinar, sea hijo de uno de los condenados por las tarjetas Black, o el portavoz de Ciudadanos, el Sr. Aguado, sea hijo de un beneficiario de esos contratos que formalizaba la Asamblea, tan exigentes en sus baremos que dejaban fuera a la pobre Siemens para dárselos a  la empresita de su padre.

Rompimos el guion haciendo lo que habíamos dicho que íbamos a hacer

Pero esos ocho yanquis, descastados, rompimos el guion haciendo lo que habíamos dicho que íbamos a hacer. Para empezar no peloteábamos a la prensa (ni se nos ocurría plantearnos hacer los ahora famosos “off the record” para congraciarnos con esos periodistas que todos los días NO decían algo de nosotros). No decidíamos las políticas en función del apoyo mediático del  grupo de presión de turno (¡oh votos oh mores!). No votábamos una cosa en Madrid y otra en el País Vasco o en los Ayuntamientos o el Congreso incluso aunque nos perjudicase electoralmente  en el territorio de turno. Votábamos TODAS las iniciativas de los demás partidos en función de su utilidad para los ciudadanos (ríanse, tardaremos en volver a ver algo tan naif). No nos conformábamos como los demás con que la mayoría de la Mesa del PP nos rechazara iniciativas y acudíamos al Tribunal Constitucional para que amparara nuestro trabajo (como efectivamente así hizo todas las veces que recurrimos). No trabajábamos para el titular de la semana pese a que aprendimos rápidamente que era lo que hacían todos por la muy sencilla razón de que trabajabas  menos y tenías  más rédito electoral. Presentábamos cientos de peticiones de información y documentación para intentar esclarecer algo en ese oscuro Reino de Aguirre, aunque la mayoría de esas peticiones se nos devolvieran sin más respuesta que “no se le puede facilitar porque…” o “no consta en el formato que lo solicita…” o cualquier perogrullada de la mayoría pepera. Cuando teníamos información sobre alguna cuestión  la utilizábamos en Pleno o en Comisión para pedir explicaciones  o presentar iniciativas al respecto (no la guardábamos bajo llave en el cajón en previsión de que pudiera ser útil para negociar esto o aquello, pueden seguir riéndose). Cabe decir que todo se resumía en trabajar reconociendo  a los ciudadanos como nuestros únicos jefes, esos mismos que al cabo de 4 años de hacerlo todo diferente a los demás decidieron no votarnos y cambiar así el final del cuento para los yanquis.

Los temas más graves o delicados o bien se  zanjaban con fuegos de artificio o bien se eludían con un silencio cómplice

Aunque resta  por señalar que también  descubrimos que los temas más graves o delicados o bien se  zanjaban con fuegos de artificio (recientes mociones de censura podemitas, fuego modelo apoteosis) o bien se eludían con un silencio cómplice y nadie hablaba de ellos, nadie, ni partidos ni medios de comunicación.  No se crean eso que algunos dicen de que son tantos los medios que la verdad termina saliendo a la luz, es mentira.

Volviendo al Canal, me hice cargo de ese tema cuando tras la dimisión de Aguirre y consiguiente investidura de Ignacio González la entidad se adscribe a la Consejería de Presidencia y Justicia con Salvador Victoria (pese a los denodados esfuerzos de González por evitar que la entidad saliese de su control inmediato), esto es a finales de 2012, y desde entonces intenté por todos los medios a nuestro alcance desentrañar qué estaba pasando en esa entidad y en particular qué hacía y por qué sabíamos tan poco de INASSA. Pedí por tanto toda la información posible que por supuesto se nos negó, y solicité también la comparecencia de Edmundo Rodríguez Sobrino, ahora en prisión.

Durante los mandatos de Aguirre ni PSOE ni IU se interesaron en ningún momento por INASSA

Edmundo Rodríguez Sobrino  era el  presidente ejecutivo de INASSA desde el 2006 después de que, tamayazo mediante, Aguirre ocupara el Gobierno de la Comunidad y pusiera al frente del Canal a Ignacio González.  Durante las legislaturas de Aguirre  ningún grupo, PSOE o IU se entiende, había tenido a bien solicitar su comparecencia. Y sorprendía mucho esa falta de interés por controlar a INASSA,  sobre todo teniendo en cuenta que en 2006 sí se había solicitado la comparecencia del Director Gerente de Canal Extensia (la empresa del Canal de la que cuelga INASSA) y ya entonces los representantes de PSOE e IU habían puesto de manifiesto la total ausencia de información; pese a eso ni PSOE ni IU vuelven a interesarse  en ningún momento por INASSA. No se pierdan el Diario de Sesiones de esa Comisión del 2006, encontrarán a una beligerante portavoz del PP, Cristina Cifuentes, defendiendo la gestión de Canal Extensia en Sudamérica, defendiendo por tanto la gestión del Presidente del Canal, Ignacio González.

En la comparecencia de Edmundo que finalmente tiene lugar el  3 de marzo de 2015, pueden leer como “nuestro” hombre en Sudamérica se despacha con desvergüenza  ante unos diputados que poco o nada sabíamos (en  mi caso pese  a haber  solicitado información de todo tipo), y que prácticamente así nos quedamos, aunque es verdad que puede que algo de lo dicho entonces tenga ahora que ratificarlo ante un Juez.  También vale la pena leer a Antonio González Terol, alcalde de Boadilla del Monte y diputado del PP en el Congreso, defender enérgicamente la “excelente” gestión de INASSA.

Antes hablaba de los fuegos de artificio y de los silencios cómplices, pues este es  uno de esos flagrantes silencios que tanto han unido a PP, PSOE e IU, y detrás de los que siempre es conveniente mirar por si encuentras agazapada la alargada sombra de la corrupción.

Pensarán ustedes que sí que  hablaban del Canal, y es cierto. Ya entonces  al igual que ahora se ponía periódicamente el grito en el cielo con la “privatización” del agua pero más estilo propaganda para afines preparando el titular de la semana o el tweet del día, porque la realidad es que mientras, en lo concreto, en el control de la acción de gobierno en sus operaciones más extrañas, o mareaban la perdiz o directamente como en este caso no hacían nada de nada.

Por último nos podemos  preguntar qué está pasando en esta nueva legislatura, la de Cristina Cifuentes y un PP sin mayoría absoluta compartiendo escaños con PSOE, Ciudadanos y Podemos, pero no se vayan a hacer ilusiones.

Después de las elecciones de mayo de 2015 Edmundo sigue al frente de INASSA, hasta que aparece en los papeles de Panamá  y  Cifuentes lo cesa en abril de 2016.  A día de hoy y tras dos años de legislatura lo único que ha hecho la oposición es elevar en marzo de 2017 un escrito de denuncia a la Fiscalía Anticorrupción por la compra de Emissao, escrito que en síntesis servía para incidir en lo mismo que el propio Canal de Isabel II había denunciado hacía un año en julio de 2016.

PSOE, Ciudadanos y Podemos no han hablado sobre el Canal de Isabel II en la Comisión sobre Corrupción

La oposición va detrás de Cifuentes, y Cifuentes detrás de la Investigación de la UCO, todo al revés de como debiera ser pero qué ordenado…  Y esto es así pese a que PSOE, Ciudadanos y Podemos han creado una Comisión sobre Corrupción,  en la que aunque parezca increíble todavía no han tenido tiempo para hablar del  Canal de Isabel II, lo que ha sido motivo de burla en la propia Asamblea llegando  el actual Presidente del Canal a calificar a la oposición, en el reciente Pleno del 11 de mayo, de detectives a la altura de Mortadelo y Filemón.

Aunque alcanzado el estatus mediático, ya toca hincarle el diente al Canal  y este viernes 23 de junio  comparecerán Enrique Ossorio, José Manuel Serra Peris, Salvador Victoria e Ildefonso de Miguel,  más carnaza vip para titulares.

La que se libra es Cristina Cifuentes que por ahora sólo ha ido a la Comisión sobre Corrupción para hablar del contrato de la cafetería, y se libra porque Ciudadanos ha decidido posponer su comparecencia para después del verano por falta de documentación (los demás partidos ni siquiera la habían propuesto). Alega Ciudadanos en justificación de su decisión que no tienen las actas del Consejo de Administración del Canal de Isabel II que han solicitado, y la verdad es que ¡ya les vale!, dos años de legislatura  y vienen a estas alturas con el cuento de que se les niega la misma documentación que a nosotros…algún informado malpensado podría concluir que apoyan al Gobierno del PP de forma bastante negligente y hasta poco conveniente para los intereses de los madrileños.

Puede dormir tranquila Cristina Cifuentes con esta oposición, tanto que incluso está en disposición de echar una mano a  Ignacio González y Edmundo Rodríguez Sobrino, porque en el Pleno de 11 de mayo de 2017 PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos aprobaron por unanimidad proceder al cierre de las empresas en Sudamérica. De modo que en breve las empresas ya no serán del Canal y la mayor parte de las tropelías no habrá cómo contrastarlas, unos figuras la oposición en la Asamblea.   Cuando es tanta la negligencia no sabes dónde empieza la connivencia.

Porque las cosas son como son, y sin yanquis lo que impera es la ley del silencio.